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El futuro de Telefónica se juega a una carta: el dividendo condicionará todas las perspectivas


Si hay una empresa del Ibex 35 que puede hablar de cambio sustancial en la percepción que tiene su entorno de ella esta es Telefónica. El operador ha pasado de ser un valor defenestrado, sobre el que las principales firmas de análisis mostraban abiertamente sus recelos, a una compañía que ha ganado brillo en el mercado a raíz de la presentación de sus últimos resultados. La supresión del dividendo con cargo a 2012 supuso una estaca que apuntaba directamente al corazón de los accionistas y se dejó notar, alimentando las caídas del 24% con las que cerró el pasado año. Ahora, con la compañía anunciando que volverá a establecer el pago de efectivo para este año, los analistas se preguntan si el valor podrá despegarse con más fuerza del nivel situado entre los 10 euros y 11 euros, en el que lleva anclado desde principios del pasado mes de agosto.

La compañía presidida por César Alierta está inmersa en un proceso de desinversiones desde el año pasado con el objetivo de evitar nuevos recortes en su nota crediticia y hacer caja en un momento en el que cuadrar las cuentas resulta indispensable para el futuro de la firma. Telefónica se ahorró el año pasado más de 4.500 millones de euros, eliminando el pago en efectivo del primer dividendo, así como la recompra de acciones. Esto, sumado a la salida a bolsa de su filial alemana, la venta de Atento, la salida del capital de la china Unicom (en la que mantiene un 5% del capital por el que percibirá casi 18 millones en forma de dividendo) u otras operaciones de menor calado como la venta a Sky de su negocio en Reino Unido de telefonía residencial y banda ancha, ha contribuido a reducir la deuda de la compañía.

Dinero fresco con el objetivo de volver a recuperar uno de los pilares clave de la cotización de la operadora. Según aseguró la compañía, este año entregará un dividendo de 0,75 euros por título (en efectivo y/o papel). Todo apunta a que el pago se realizará en el último trimestre de este ejercicio y en el segundo del próximo y, todo ello, mientras trata de mantener a toda costa el objetivo de reducir la deuda por debajo de 2,3 veces el beneficio operativo. Este pilar es clave, a la vista de que debe hacer frente a unos vencimientos que ascienden a más de 20.000 millones de euros durante los próximos tres años, según los datos recogidos por Bloomberg.

Con estas expectativas, parte de las últimas recomendaciones de compra apuntan a que Telefónica se juega buena parte de su recorrido en bolsa del próximo año a la carta de que pueda cumplir con sus estimaciones de pago de dividendo. En la última semana los analistas de Ahorro Corporación, Santander, Bankia y NMAS1 han recomendado adquirir títulos del operador, situando su precio objetivo a doce meses vista en una horquilla que oscila entre los 12,9 y los 13,8 euros. Esto implicaría volver a situar en el nivel más alto de hace un año a un valor que, actualmente se mueve en el entorno de los 11,4 euros. En los últimos días, los títulos han superado las expectativas del consenso de mercado de Bloomberg, que lo sitúan a un año vista en los 11,29 euros.

“La vuelta del dividendo es el factor clave que le está impulsando, pero si no consigue convencer a los inversores, su atractivo será nulo. Solo eso puede dar aire a un valor que, bien es cierto, está en proceso de cumplir con sus objetivos de reducción de deuda”, apunta Nicolás López, de MG Valores. En esta línea, Alberto Roldán, director de inversiones de Lloyds, cree que «el valor ha estado soportado por el efecto psicológico de verlo en mínimos, pero la valoración no es tan atractiva como la hacen ver, a la espera de ver si podrá cumplir con el pago de dividendo anunciado».

Desde IG, Daniel Pingarrón considera que “no deja de ser ciertamente sorprendente el aluvión de recomendaciones positivas que ha ido registrando en las últimas semanas, a la vista de unos resultados de los que no se extraen grandes conclusiones positivas. El valor está sobrevendido y acumula un severo castigo por su reconversión, pero pensamos que va a comportarse en línea con la media del Ibex 35, ya que, a pesar del desapalancamiento, sigue teniendo más deuda que el resto del sector. Desde luego, no lo encontraremos entre los mejores del selectivo”.

El comodín está en Latinoamérica

En cualquier caso, el plan B de la compañía está al otro lado del Atlántico. Telefónica anunció la suspensión de su salida a bolsa en Latinoamérica a principios del mes de marzo, alegando que no era una prioridad y que no se daban las condiciones del mercado para acometer esta operación.

«En el caso de que el negocio en España y Europa siga deteriorándose, de que los resultados en Brasil no culminen sus objetivos y de que el sector siga presentando el nivel de deterioro que ha venido registrando, la salida a bolsa latinoamericana es el mejor parapeto para que Telefónica pueda hacer caja y cumpla con el pago de dividendo anunciado», añade Alberto Roldán.

http://www.elconfidencial.com/mercados/2013/03/23/el-futuro-de-telefonica-se-juega-a-una-carta-el-dividendo-condicionara-todas-las-perspectivas-9388

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